sábado, 16 de enero de 2010

Su Esposa

Se despertó bruscamente, se comenzaba a hacer costumbre y cada vez se sentía peor. Salió al balcón, el frio lo golpeó y vomitó la cena pero ahí se quedó hasta que minutos después estalló en cólera, una desesperación como pocas veces había sentido, tal vez era una señal de que algo andaba mal en su vida por lo que la idea de terminar con ella se hizo presente pero quizá él no era el del problema y lo sabía, era un parte de su vida, sí, pero no recaía precisamente en él.

Regresó a la alcoba, su mujer estaba dormida acostada de lado con las cobijas hasta el hombro; se sentó a su lado y la descubrió un poco, comenzó a acariciar sus brazos y a jugar con su rubio cabello, terminó de quitar las cobijas y apreció cada detalle del cuerpo de su esposa, a pesar de la edad aun conservaba bonita figura pero ella y sus estúpidos celos eran lo que andaba mal en su vida y él ya no podía continuar así, se dirigió al armario y de una caja sacó un cuclillo de caza que le había regalado su padre hace varios años, se acercó a ella y la despertó suavemente, ella abrió los ojos y le sonrió, él le puso una mano en la boca y se le encimó para después apuñalarla repetidamente hasta que dejó de respirar.

Al otro día sepultó el cuerpo en el jardín y salió en su auto a buscar en las esquinas a aquella que por esa noche seria su nueva esposa, la causa de sus problemas.

Lord Azvrok.


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